Cuando la conciencia sacudió a Jerry Maguire (1996)

Reconozco que nunca he sido muy aficionado a las películas románticas. Al menos no a las típicas chico-conoce-chica sin más tensión narrativa que ver cuando acaban juntos, cosa que se atisba desde el minuto uno. Sin embargo, hay películas con cierto trasfondo romántico que verdaderamente me han llegado a enganchar. Películas donde, si bien los devenires amorosos entre los protagonistas son parte importante de la trama, la historia explora otros elementos que la enriquecen y evita que el amor sea el único foco de interés de la misma. Esto me ocurrió, por ejemplo, con Jerry Maguire, dirigida por Cameron Crowe. Una película con tantos matices, y todos tan bien ejecutados, que la convierten en un clásico del cine moderno, mucho más allá de su hilo argumental romántico.

La epifanía.

La película comienza con Jerry Maguire (Tom Cruise) explicando en primera persona los pormenores de su industria. Jerry es un agente que trabaja para SMI, una importante compañía de representación que dirige los destinos de algunos de los deportistas más exitosos del país. Es todo un tiburón trajeado que no se para ante nada ni ante nadie por sus clientes, y así seguir manteniendo en marcha un negocio milmillonario. Joven y triunfador, además Jerry está comprometido con la guapísima Avery (Kelly Preston), tan superficial y materialista como la industria deportiva en la que ambos trabajan.

Revelación nocturna

Tras la grave lesión de uno de sus clientes, y el ruego desesperado de su hijo para que alguien proteja la salud de su padre, algo hace click en la cabeza de Jerry, que decide hacer un escrito para redefinir la visión de la compañía, y de cómo deberían sacrificar el dinero por un cuidado más personalizado de los deportistas. Una vez terminada su redacción, Jerry lo envía a todos sus colegas, lo que acaba costándole su puesto de trabajo. Intentando llevarse consigo el mayor número de clientes posible, Jerry sólo logra retener al inestable Rod Tidwell (Cuba Gooding Jr.). También inspira a una de las contables de la compañía, Dorothy Boyd (Renée Zellweger), que decide marcharse con él para iniciar una nueva compañía de representación deportiva.

¿Qué estamos haciendo?

Sin duda, nos encontramos ante uno de los papeles más importantes de la carrera cinematográfica de Tom Cruise, por el que cosechó una nominación a los Oscars y ganó un Globo de Oro a mejor actor. Y es que el personaje de Jerry Maguire, inspirado en la vida real del agente Leigh Steinberg, constituyó un gran vehículo de lucimiento interpretando al perdedor tocando fondo, y sus intentos por renacer de las cenizas. Permitió ver el mejor registro dramático de un Tom Cruise ya entonces asentado en el estrellato de Hollywood, dejando su sello en la lucha de Jerry por reconducir su carrera profesional de manera ética, a la vez que descubrir el amor verdadero.

Enséñame la pasta.

Las penurias de Jerry no terminan con su despido del trabajo. Una vez establecido por su cuenta, logra mantener como cliente suyo al prometedor quarterback Frank Cushman (Jerry O’Connell), pero lo termina perdiendo la noche previa al draft de la NFL. Como remate, esta valiosa pérdida provoca una fuerte discusión entre Jerry y Avery, tras la que Jerry termina rompiendo su relación. En este punto, Jerry oficialmente ha tocado fondo. Así que esta vez sí, el bueno de Rod depositará todas las esperanzas de un Jerry arruinado y sin ningún tipo de motivación, sólo con unos recién adquiridos principios que no le han traído más que sinsabores.

Estamos juntos en esto

Desde el punto de vista deportivo, Rod es prácticamente el caso opuesto a Cushman. Este último es un quarterback joven y codiciado por los grandes clubes, que apunta a número uno del draft. Por el contrario, Rod es un receptor encarando la recta final de su carrera que no termina de explotar sus cualidades debido a su complicado carácter. Fuera del campo, Rod es un abnegado padre y único sustento de su familia, incluyendo sus propios hermanos. Sin embargo, en su faceta profesional, Rod es un jugador arrogante, malhumorado y obsesionado con el dinero, lo que probablemente le priva de la obtención del suculento contrato que constantemente reclama a Jerry.

Cantante ocasional

En mi opinión, merecidísimo Oscar a mejor actor de reparto para Cuba Gooding Jr. Muchos acusaron a su personaje de ser un mero bufón que gritaba demasiado, pero la realidad es que Gooding Jr. mostró en pantalla bastante más que eso. Su triple papel como confidente de Jerry, padre de familia y motor cómico de la película, le hacen valedero de tal reconocimiento. Hasta físicamente, es innegable el trabajo previo llevado a cabo por el actor para meterse en la piel de todo un jugador de la NFL. Además, demostró una excelente química con Tom Cruise y, no menos destacable, con su temperamental mujer Marcee (Regina King). Uno de los grandes responsables de que la película fuese algo más que un drama romántico al uso.

Amor de compensación.

El escrito de Jerry que tanto inspiró a Dorothy, no supone más que la gota que colma el vaso de los sentimientos de esta por Jerry. Desde el principio, se observa un desesperanzado interés por su parte, que se torna en esperanzado cuando Jerry rompe con Avery. Azotada por la tragedia familiar, Dorothy muestra desde el comienzo una necesidad vital por volver a ilusionarse con algo y con alguien. A diferencia de Jerry y Rod, pienso que el personaje de Dorothy es probablemente el más honesto desde el principio. Tiene claro lo que busca y lo que siente, y no precisa de ninguna evolución personal, en contraposición a los otros dos protagonistas.

Sincerándose con el jefe

La relación de Dorothy con Jerry conforma la trama romántica sobre la que pivotan las historias del resto de personajes. Representa de manera inequívoca la búsqueda del amor verdadero, misión difícil con un Jerry que quiere a Dorothy, pero que no puede desconectar de sus permanentes esfuerzos por relanzar la carrera de Rod e intentar mantener su nueva empresa a flote. La influencia de Laurel (Bonnie Hunt), la hermana de Dorothy, sobreprotectora y totalmente desencantada de los hombres, será un obstáculo más para Dorothy y su intento por reconstruir su familia. Además, el hecho de trabajar con Jerry y su precaria situación económica, tensarán todavía más la cuerda de una relación que parece destinada al fracaso.

Vamos al zoo

Reconocido por él mismo, Jerry sólo parece querer recompensar con su amor la lealtad de Dorothy. Desde luego, algo no demasiado romántico. Además, Jerry siente auténtica devoción por su hijo Ray (Jonathan Lipnicki), un graciosísimo chaval que roba todo el protagonismo a los adultos cada vez que entra en escena. Y es que una de las principales razones de Jerry para estar con Dorothy, es precisamente el cariño que siente por el niño. En definitiva, Jerry demuestra con Dorothy que puede ser un buen padre, pero una pareja ausente.

Ayúdame a ayudarte.

Aunque con comienzos complicados, la relación entre Jerry y Rod acabará teniendo un impacto definitivo en las vidas de ambos. La realidad es que ambos llegan a la vida del otro como un complemento absoluto de lo que necesita la otra parte para lograr el éxito en su camino. Si Jerry entra en la vida de Rod con una recién adquirida conciencia profesional, Rod lo hace con unos fuertes valores familiares. Cada uno tiene un punto fuerte que le hace influir positivamente sobre el otro. Este help-me-help-you permitirá ver la evolución y crecimiento personal de dos amigos que no comenzaron con el mejor pie.

Hazme caso

De esta forma, Jerry intentará amueblar la cabeza de Rod en su día a día en el fútbol, a fin de que este pueda conseguir el contrato que le permita terminar su carrera profesional con la mayor comodidad económica para su familia. Rod, por su parte, intentará guiar a Jerry por los misteriosos caminos del amor, la honestidad en pareja, y el aterrizaje en una familia desesctructurada como la de Dorothy y Ray. Poco a poco, sus diferencias se irán convirtiendo en confidencias que fortalecerán su relación y cambiarán sus vidas para siempre.

Una industria sin alma.

En mi opinión, uno de los grandes aciertos de la película fue basar la catarsis de Jerry en un negocio tan deshumanizado como el de las grandes ligas profesionales. Y es que en el momento que una industria comienza a mover miles de millones, el bienestar físico y mental de las personas parece pasar a un segundo plano. El éxito deportivo, y por tanto económico, termina por ejercer una presión aplastante sobre los jugadores para dar siempre el máximo y sobreponerse cuanto antes a cualquier posible problema de salud, convirtiéndoles en auténticos caballos de carreras. Por supuesto, en muchos casos el deporte profesional es una fábrica de millonarios pero, ¿a qué precio?

Campo de batalla

Es verdad que Jerry Maguire aborda esta controversia de manera algo tibia pero, en mi opinión, resulta suficiente para justificar el cambio de actitud en ambos lados, tanto en el de Jerry como en el de Rod, a fin de devolverles a la esencia de su negocio siguiendo un camino menos materialista y más centrado en las relaciones personales. En definitiva, creo que es justo decir que la película aporta su granito de arena a este espinoso asunto de denuncia social. Para aquellos interesados, en relación a la NFL existen películas que profundizan sin tapujos en esta problemática, como por ejemplo Concussion (2015), protagonizada por Will Smith.

Influencia en la cultura popular.

Podría decirse que Jerry Maguire es una de las películas más aclamadas del director Cameron Crowe. Personalmente, mi favorita junto a Almost Famous (2000). La película fue un verdadero éxito de crítica y público, siendo especialmente reconocido el trabajo de los actores y, aunque no pasará a la historia del cine en el amplio sentido de la palabra, la influencia de esta obra sobre el cine moderno y la cultura popular es indudable.

Sabéis perfectamente lo que va a decir

Para muestra, señalar las múltiples escenas o frases de la película que forman parte del imaginario colectivo. Desde la clásica escena del Show me the money entre Jerry y Rod, absolutamente mítica, hasta la apoteosis romántica del You complete me/You had me at ‘hello’ de Jerry y Dorothy. Todas ellas han sido objeto de imitación o recuerdo en la industria del cine y la televisión, dejando claro el buen hacer de una película que dejó huella. Echando la vista atrás, es innegable que el guión y los personajes llegaron a enamorar por algo más que su trasfondo romántico.

Ha llovido bastante desde el estreno de esta maravilla, pero creo que, precisamente por la crítica a la industria deportiva, tan vigente hoy como entonces, es una película que ha envejecido estupendamente. Como comentaba, una película con infinidad de aristas y auténtico tobogán de emociones, donde tendréis espacio para reíros y emocionaros a partes iguales. Sin duda, un canto a la honestidad y al nunca es tarde para intentar ser mejor persona. No os convirtáis en otro tiburón con traje.

Podéis verla en Filmin

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